Pezones planos durante la lactancia
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Pezones planos durante la lactancia

7 Consejos para Amamantar a tu Bebé Con Pezones Planos

El pezón es el área de la mama que suele estar ligeramente levantada en el centro de la areola. Cada pezón está formado por gran cantidad de pequeñas aberturas que conducen a los conductos galactóforos y permiten que la leche materna fluya fuera de su seno hacia la boca del bebé. 

El tamaño y la forma de los pezones, como es lógico, varían de una mujer a otra. Por eso, creemos conveniente redactar este post para que puedas conocer bien las características de tus pezones a la hora de amamantar a tu bebé con ellos.

¿Qué son los pezones planos?

Los pezones planos carecen de protuberancia. No están erguidos y, por ende, parecen mimetizarse con la areola y la piel circundante del seno. Los pezones planos no sobresalen de los senos, pero tampoco están, digamos, invertidos; es decir, metidos para adentro en la areola del seno.

Muchas mujeres tienen pezones que parecen planos la mayor parte del tiempo, pero que se vuelven erectos cuando el cuerpo se expone temperaturas fría o a la estimulación sexual. Estos, para ser exactos, no son realmente pezones planos. Los verdaderos pezones planos ni siquiera se estimulan al frío o a la excitación, están siempre incrustados dentro de la areola. 

Sin embargo, incluso si tienes pezones que permanecen planos todo el tiempo y ante cualquier estímulo externo, es posible que, durante el embarazo, puedan emerger hacia arriba durante el embarazo y la lactancia. 

Por otra parte, es posible que tus pezones sobresalgan de forma natural pero que se conviertan en planos cuando tus senos se hinchan o, incluso, cuando están llenos de leche materna. 

Es completamente cierto que cuando los pechos se hinchan demasiado de leche pueden endurecerse e hincharse, dando como resultado problemas a la hora de poder amamantar convenientemente a tu bebé en el periodo de lactancia. 

Los pezones para amamantar al bebé

En general, los pezones planos no interfieren con la lactancia materna. La mayoría de los recién nacidos pueden agarrarse a los pezones planos sin mayor problema. Por tanto, siempre y cuando el niño o niña pueda agarrarse al pecho apropiadamente, el bebé ya se las ingeniará para extraer la leche que necesita para alimentarse de la forma más natural. 

No hay que olvidar que, después de todo, nacemos con un código de supervivencia muy agudizado que nos permite, por increíble que parezca, llegar a los lugares más inaccesibles en busca de la preciada leche de la madre. 

Si te encuentras entre esas mujeres que tienen los pezones planos y que temen que no puedan amamantar correctamente a su pequeño, te hemos preparado en este post siete consejos realmente buenos que puedes seguir para que el pezón plano no sea, en ningún caso, un problema para que vivas la experiencia de dar el pecho a tu bebé de forma completamente natural.

Así pues, ahí van:

Consejos para amamantar con pezones planos

1- Si, como hemos dicho, tienes los pezones planos, siempre puedes utilizar un producto llamado “almohadillas de lactancia” entre las tomas que vaya a hacer diariamente tu bebé.

Estas almohadillas ejercen presión sobre la base del pezón para ayudarlos a sobresalir un poco más. Sólo has de usarlas sobre tus pezones y quitarlas antes de dar el pecho a tu bebé. 

A diferencia de los protectores de pezones, no puedes usar estas almohadillas de lactancia en los senos mientras estás amamantando al niño.

2- Trata de usar un sacaleches antes de amamantar a tu bebé.

La succión que ejerce el sacaleches ayudará a sacar y alargar tus pezones lo suficiente como para que el niño se pueda acomodar su boca perfectamente a ellos. 

3- Si tus pezones están planos debido a una congestión mamaria, puedes tratar de extraer un poco de leche materna antes de dar el pecho a tu recién nacido.

Exprimir a mano o extraer la leche antes de amamantar ayuda a ablandar los senos congestionados y facilita que tu bebé se agarre bien a ellos. 

No obstante, no te saques demasiada leche, recuerda que si sacas mucha, tu cuerpo producirá más y esto puede empeorar la congestión mamaria. 

4- Utiliza una sujeción en V o una sujeción en C para apretar suavemente con tus dedos el pecho y acondicionar el pezón y la areola a tu bebé. Aprender a sostener y ofrecer el pecho a tu bebé puede ayudar a estimular que el niño se acondicione mejor a ellos y que, por tanto, no tenga que realizar ninguna acción extra para encajar perfectamente su boca a ellos.

5- Si tienes problemas para que tu bebé se agarre bien al pezón o si no estás segura de que se esté consiguiendo enganchar correctamente, pídele a tu médico o a un especialista en lactancia materna que evalúe cómo le estás dando el pecho para no cometer ningún error. 

Un profesional de la salud, de confianza con y experiencia en lactancia materna, podrá recomendarte las mejores maneras de lidiar algunas circunstancias concretas que pudieran presentarse.

6- Para asegurarte de que tu bebé se está amamantando bien a través de tus pezones planos, busca las respuestas en él, los signos de que está recibiendo toda la leche materna que necesita. Lleva un registro de los pañales mojados del niño y asegúrate de llevarle periódicamente a todas sus visitas de control de peso programadas.

7- Si tiene s los pezones perforados por, por ejemplo, un piercing, debes saber que no hay problema ninguno en amamantar a tu bebé. No obstante, no olvides nunca quitártelo antes de hacerlo porque entonces sí pondrías en riesgo su salud pues es más sencillo que se atragante, o transmitirle alguna bacteria anidada en el metal.

Si tienes dudas o incertezas con respecto a cuál es la postura ideal para darle el pecho a tu bebé o de si tus pezones van a acabar resultando un problema, no dudes en buscar ayuda lo más pronto posible. Puedes preguntar a gente experimentada, tu madre, amigas que ya han tenido hijos, a tu médico de cabecera o tu matrón o matrona.

Hay mujeres que se sienten condicionadas mucho antes de saber que no tienen ningún problema específico para amamantar correctamente a sus bebés. No des nada por sentado y pregunta porque, solo así, podrás convencerte de que dar el pecho es una experiencia que no deberías perderte de ninguna manera.